Derechos de los menores y Convención sobre los Derechos del Niño

Última actualización: 7 10 2021

Acerca de Suecia - un material de educación cívica.

Los derechos de los pequeños se especifican en la Convención sobre los Derechos del Niño, a la que Suecia se ha adherido. El Estado es el que tiene la responsabilidad última de velar por el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño. Es importante también que madres y padres conozcan los derechos de sus hijos y así poder apoyarles para hacerlos realidad.

En este texto se habla de los derechos del menor y la Convención sobre los Derechos del Niño. Obtendrás información acerca de la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que dichos derechos pueden implicar para los progenitores y quiénes están obligados a cumplir la convención.

  • Derecho a una vida familiar

    Los niños gozan de derechos específicos y es responsabilidad de la sociedad garantizar su cumplimiento. Todos los niños tienen los mismos derechos y dignidad. Ningún niño puede ser discriminado.

    Los derechos de los menores se recogen en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Esta establece, entre otras cosas, que todos los niños tienen derecho a criarse en condiciones de seguridad y que, a la hora de tomar decisiones relativas a estos, debe tenerse siempre en cuenta el interés superior del menor. Se indica también que los niños deben ser protegidos de guerras y enfermedades y que ha de respetarse su opinión.

Convención sobre los Derechos del Niño

La Convención sobre los Derechos del Niño establece los derechos que todos los menores del planeta deben disfrutar. La Convención se aplica a todas las personas de 0 a 18 años que residen o se encuentran temporalmente en un país. Suecia se ha adherido a la Convención sobre los Derechos del Niño. Eso significa que los derechos de dicha convención son aplicables a la totalidad de los niños que viven en Suecia, tanto si son ciudadanos suecos como si viven temporalmente en el país o son solicitantes de asilo. En este texto se detallan solo algunos de los derechos reflejados en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos del Niño

La Convención sobre los Derechos del Niño comprende 54 normas o artículos. Si bien todos los artículos son igual de importantes, cuatro de ellos tienen un carácter indicativo y han de tenerse particularmente en cuenta a la hora de leer el resto de artículos.

Estos cuatro artículos son los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos del Niño:

  • El artículo 2 señala que todos los niños tienen los mismos derechos y dignidad. Ningún niño puede ser objeto de discriminación.
  • El artículo 3 aborda el interés superior del menor. Políticos, autoridades y tribunales deben tener siempre en consideración lo mejor para el niño en todas las decisiones que les afectan.
  • En el artículo 6 se establece que todos los niños tienen derecho a vivir y a desarrollarse.
  • El artículo 12 trata del derecho de los niños a expresar sus opiniones y del deber de los adultos de escucharlos.

¿Quiénes deben cumplir la Convención sobre los Derechos del Niño?

Todas las personas adultas tienen la responsabilidad de respetar, proteger y promover los derechos de los menores. Es el Estado sueco el que tiene la responsabilidad última sobre el cumplimiento en Suecia de lo que establece la Convención sobre los Derechos del Niño. Por ejemplo, la legislación y las normativas de Suecia deben ajustarse a los derechos especificados en esta convención. Los organismos públicos, los tribunales y las administraciones municipales y regionales tienen también la responsabilidad de aplicar la Convención sobre los Derechos del Niño. Esto significa, entre otras cosas, lo siguiente:

  • Los políticos de un municipio deben consultar la opinión de los niños antes de decidir sobre algo que les afecte.
  • Si los padres de un menor van a divorciarse y no se ponen de acuerdo sobre dónde va a residir, el tribunal debe consultar la opinión tanto de los progenitores como del niño.
  • Las autoridades municipales deben tener en cuenta el interés superior del menor, por ejemplo, en la construcción de nuevas viviendas, parques infantiles y escuelas.
  • Los sistemas de salud y de enseñanza deben velar por que no se discrimine a ningún niño.

¿Cómo deben cumplir madres y padres la Convención sobre los Derechos del Niño?

En la Convención sobre los Derechos del Niño se establece que el Estado es el que tiene la responsabilidad última de garantizar los derechos de los menores. Sin embargo, es importante que como madre/padre o tutor protejas los derechos de tu hijo y veles por su cumplimiento. La Convención sobre los Derechos del Niño puede servir de guía y apoyo a padres y madres. 

Los progenitores deben cumplir con la ley, la cual ha de tener en cuenta la Convención sobre los Derechos del Niño.

En la Convención sobre los Derechos del Niño se establece que la madre/el padre, o el tutor, son los responsables de la crianza y el desarrollo del hijo. Se trata tanto de un derecho como de una obligación.

Ser el tutor de un menor implica ser responsable del niño y asegurarse de que se encuentre bien. La mayoría de las veces, tutor y progenitor (madre/padre) son la misma persona.

Los progenitores y demás tutores tienen derecho a recibir apoyo de la sociedad, entre otros, de la administración municipal y del sistema de atención sanitaria.

Algunos ejemplos de derechos en la Convención sobre los Derechos del Niño

¿Qué implica realmente la Convención sobre los Derechos del Niño en el día a día para los niños, progenitores y otros adultos? Podrás obtener más información al respecto en el siguiente texto. En este texto se detallan solo algunos de los derechos reflejados en la Convención sobre los Derechos del Niño. El texto contiene ejemplos sobre los planteamientos que puedes aplicar como madre o padre acerca de los diferentes derechos.

Todos los niños gozan de una misma dignidad

Todos los niños deben disfrutar de las mismas oportunidades y derechos. Ningún niño puede ser objeto de discriminación. Esto significa que ningún menor puede ser tratado peor que cualquier otra persona debido, por ejemplo, a alguno de los motivos siguientes:

  • Tener un sexo determinado.
  • Tener una discapacidad.
  • Tener progenitores nacidos en un país en concreto.
  • Profesar una determinada religión.
  • Ser de una familia rica o pobre.
  • Hablar un idioma determinado.

Por ejemplo, tanto las chicas como los chicos deben poder elegir jugar al fútbol o bailar.

Los niños nunca deben ser objeto de hostigamiento, racismo, acoso u otro trato abusivo. Es importante que como progenitor hables con tu hijo sobre lo que ocurre en su vida, por ejemplo, en la escuela infantil o de primaria, y en internet.

Ilustración con figuras agrupadas en un lado y una solitaria del otro.

El interés superior del menor por encima de todo

A la hora de tomar decisiones que afecten a los niños, los adultos deben tener siempre en consideración el interés superior de estos. Por ejemplo, cuando políticos, organismos públicos, escuelas o tribunales deciden asuntos que afectan a un niño, deben pensar siempre en lo mejor para este. Esto se aplica independientemente de que sea un niño o un grupo de menores los afectados por la decisión.

Los niños tienen derecho a vivir y desarrollarse

Los niños tienen derecho a vivir y desarrollarse. Necesitan muchas cosas para desarrollarse de una manera adecuada, por ejemplo, un hogar, seguridad, amor, atención sanitaria y educación.

En ocasiones, los niños pueden necesitar de ayuda o apoyo extra, por ejemplo, con sus tareas escolares o en sus relaciones sociales. Algunos niños precisan de medicamentos o de recursos adicionales, como una silla de ruedas o un audífono.

Los progenitores u otro tutor son los responsables en primera instancia de que el menor se críe de forma segura y se satisfagan sus necesidades. Si los progenitores necesitan apoyo, la sociedad (a través, por ejemplo, de los servicios sociales) puede prestarles asistencia y ayuda.

Los niños deben poder expresar sus opiniones

Los niños tienen derecho a decir lo que piensan acerca de las cosas que afectan sus vidas, debiendo las personas adultas escucharlos. Por ejemplo, organismos públicos y tribunales deben solicitar y escuchar la opinión del menor a la hora de decidir sobre asuntos que le conciernen. Los políticos de un municipio, por ejemplo, deben consultar la opinión de los niños antes de decidir sobre algo que les afecte.

Los niños deben ser protegidos de la violencia y los abusos

La Convención sobre los Derechos del Niño y otras leyes suecas prohíben toda violencia dirigida contra los menores. Desde 1979 está prohibido en Suecia golpear o ejercer otros tipos de violencia contra un niño.

Dicha prohibición se aplica a todas las personas y en todo lugar, tanto en casa como en cualquier contexto social.

Se denomina violencia contra un niño cuando alguien le hace daño. Puede tratarse, entre otros, de lo siguiente:

  • Violencia física: La violencia física es cualquier forma de violencia dirigida contra el cuerpo. Se incluyen aquí también golpes menos fuertes, tirar del pelo o pellizcar. 
  • Violencia psicológica: Se considera violencia psicológica amenazar, intimidar, ignorar o encerrar a un menor. También puede consistir en dirigir contra el niño palabras feas o desagradables (por ejemplo, llamarle “idiota” o “inútil”). La violencia psicológica puede perjudicar la autoestima y el desarrollo del niño en igual medida que la física. 
  • Abusos sexuales: Todos los actos sexuales realizados contra la voluntad de alguien se consideran abusos sexuales. Cualquier acto sexual que implique a un niño constituye en todos los casos un abuso.
  • Matrimonios forzados e infantiles: Forzar o engañar a un niño para que viaje a otro país con el fin de casarlo.
  • Mutilación genital y circuncisión de niñas y mujeres. 
  • Vulneración de la paz infantil: Es ilegal exponer a los menores a que vean o escuchen ciertos delitos en una relación cercana. Los niños no deben tener que ver ni oír, por ejemplo, agresiones, amenazas o abusos sexuales entre progenitores, hermanos o familiares. Por tanto, la violencia entre los progenitores constituye también violencia contra los niños. Es lo que se llama vulneración de la paz infantil.
  • No proporcionar cuidados suficientes al menor: Los progenitores u otro tutor deben velar por proporcionar al niño, entre otros, alimentos, ropa y atención sanitaria.

Los niños quieren que los adultos vean, pregunten y actúen

Es responsabilidad de todos los adultos proteger a los niños y garantizar que no sufran violencia ni abusos. Todas las personas adultas deben actuar si un niño es objeto de violencia. Independientemente de que sea violencia de tipo físico, psicológico, sexual o por motivo de honor.

Cualquier persona que sospeche que un niño se encuentra en una situación vulnerable puede contactar con los servicios sociales. Es lo que se denomina notificación de inquietud (orosanmälan). Una notificación de este tipo no significa que denuncies, por ejemplo, a un padre o madre, sino que comunicas tu inquietud respecto al menor. Si el personal de la escuela infantil o primaria, o del sistema de salud, sospecha que un niño se encuentra en una situación vulnerable, la ley exige que lo comuniquen a los servicios sociales.

Si sospechas que tienen lugar actos violentos o abusos, debes comunicárselo a la policía en el teléfono 114 14. En caso de peligro inminente, llama al 112.

Los niños tienen derecho a privacidad

Los niños tienen derecho a privacidad. Esto significa, entre otras cosas, lo siguiente: 

  • Como madre o padre, debes abstenerte de leer el diario, los mensajes del móvil o los mensajes de chat de la computadora de tu hijo.
  • Los niños deben poder cerrar una puerta para estar a solas.
Un niño sentado junto a una mesa en su habitación dibujando una puerta cerrada.

Los niños tienen derecho a jugar, descansar y disfrutar de tiempo de ocio

Los niños tienen derecho a jugar y a hacer cosas divertidas en su tiempo de ocio, tales como pintar, practicar deportes, tocar instrumentos, hacer teatro o participar en una asociación.

Los niños tienen derecho también a descansar. Deben tener la posibilidad, por ejemplo, de recuperarse tras asistir a la escuela o a actividades de ocio.

Los niños ayudan a veces a preparar la comida, cuidar de sus hermanos menores y con otras tareas familiares y del hogar. Sin embargo, un exceso de tareas domésticas pesadas puede impedir al menor jugar, descansar y disfrutar de tiempo de ocio.