Vida familiar

Última actualización: 7 10 2021

Acerca de Suecia - un material de educación cívica.

Este texto trata de la vida familiar. Obtendrás información sobre lo que implica ser madre o padre en un nuevo país. También se aborda la crianza de los hijos, rutinas en la vida de estos y lo que implica ser progenitor de un adolescente.

El texto trata igualmente de los distintos modos de vivir y formar una familia. Leerás sobre cómo se lleva a cabo un divorcio y la ayuda que puedes obtener si tienes problemas dentro de tu familia o en tus relaciones.

  • Derecho a una vida familiar

    Los niños gozan de derechos específicos y es responsabilidad de la sociedad garantizar su cumplimiento. Todos los niños tienen los mismos derechos y dignidad. Ningún niño puede ser discriminado.

    Los derechos de los menores se recogen en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Esta establece, entre otras cosas, que todos los niños tienen derecho a criarse en condiciones de seguridad y que, a la hora de tomar decisiones relativas a estos, debe tenerse siempre en cuenta el interés superior del menor. Se indica también que los niños deben ser protegidos de guerras y enfermedades y que ha de respetarse su opinión.

Ser padre o madre en un nuevo país

Trasladarse a un nuevo país supone un gran cambio tanto para los adultos como para los niños. En ocasiones, a los niños puede resultarles más sencillo integrarse en la nueva sociedad que a los adultos. Los niños suelen aprenden el idioma más rápido que las personas adultas. Esto puede desembocar en un cambio de roles dentro de la familia. Los adultos pueden volverse dependientes de sus hijos en sus contactos con la sociedad. Los niños pueden comenzar a asumir responsabilidades respecto a sus padres/madres y gestionar asuntos que estos últimos son incapaces de resolver. Esto supone una carga demasiado grande para un niño. Por ejemplo, los niños no deben hacer de intérpretes de sus progenitores en los contactos con la administración pública, el servicio de salud o el centro educativo.

Es importante que madres y padres aprendan a conocer la sociedad que ha acogido a la familia. Eso les reforzará y reafirmará a la hora de crear un entorno propicio para sus hijos. Los progenitores que se familiarizan e interesan por comprender la legislación, normas y tradiciones de la nueva sociedad prosperan y se sienten más a gusto. De este modo, si los progenitores se encuentran cómodos, influirán positivamente sobre la salud y el desarrollo de sus hijos.

Ser tutor de un menor

La ley establece que los niños deben estar tutelados (o bajo custodia) hasta los 18 años. El tutor del menor es quien tiene el derecho y la obligación de cuidar de este y quien detenta la responsabilidad legal sobre el mismo hasta cumplir los 18 años. En la mayoría de los casos, los tutores del niño son los progenitores. Los tutores están obligados a mantener a sus hijos hasta que cumplen los 21 años si cursan estudios de bachillerato (gymnasiet). 

Custodia compartida significa que los tutores mantienen una responsabilidad común al respecto del niño. Deben decidir conjuntamente sobre los asuntos que atañen al menor. Los tutores con custodia compartida tienen los mismos derechos y obligaciones aunque no vivan juntos. Además, ambos tutores tienen derecho a recibir la misma información acerca de sus hijos por parte de la escuela infantil o primaria, los servicios sanitarios, la policía y demás organismos públicos. 

Si los progenitores están casados al nacer el hijo, se les asignará de forma automática la custodia compartida. Esto, sin embargo, solo es aplicable si los progenitores no son del mismo sexo en el sentido jurídico.

Si los progenitores no están casados, o ambos son mujeres, la custodia exclusiva se asignará a aquel que haya dado a luz. Custodia exclusiva significa que solo uno de los progenitores detenta la responsabilidad sobre el hijo. Las parejas no casadas deben rellenar un formulario para especificar la identidad del otro progenitor del niño. Esto se lleva a cabo en la oficina de derecho de la familia (familjerätten) del municipio de residencia. La pareja puede aprovechar la ocasión para notificar que desean compartir la custodia del menor.

La ley donde se establecen las responsabilidades de progenitores y tutores al respecto de los menores se llama Código de Relaciones Parentales (föräldrabalken). Dicha ley fue aprobada en 1950. Por aquel entonces, la gran mayoría de las familias estaban compuestas por una madre, un padre y uno o varios hijos. Ello influyó en la forma en que se redactó la ley. Ahora bien, las familias pueden presentar distintas configuraciones y los hijos pueden ser concebidos de diferentes formas. Por ejemplo, una familia puede incluir más de dos progenitores. Sin embargo, ante la ley, un niño solo puede tener uno o dos progenitores legales. 

Ambos progenitores son responsables de sus hijos

Es importante que ambos progenitores se impliquen en el cuidado y la crianza del niño y que participen en las decisiones que le afectan. En la Convención sobre los Derechos del Niño se establece que los menores tienen derecho a estar con sus dos progenitores.

Esto es aplicable durante toda su crianza, es decir, desde el nacimiento hasta que el hijo alcanza la mayoría de edad a los 18 años. 

Los progenitores tienen una responsabilidad compartida respecto a sus hijos, aunque no vivan juntos. El hecho de que padres y madres se responsabilicen conjuntamente del menor hace que este se sienta mejor y se desarrolle de una forma más adecuada, además de estrechar la relación con estos. 

La relación entre ambos progenitores es también importante para que el niño y toda la familia se sientan bien. El traslado a un nuevo país puede afectar a la relación. Dialogar sobre los asuntos del día a día y la crianza de los hijos es una forma de fortalecer la relación entre los progenitores. 

Aparte de los progenitores, puede haber otros muchos adultos importantes para la salud y el desarrollo del menor. Pueden tener una gran relevancia a este respecto, por ejemplo, los abuelos paternos y maternos, otros parientes, maestros, entrenadores, amigos de los padres/madres y personal del centro educativo. 

Criar a un niño: la tarea más importante del mundo

Ser el progenitor u otro adulto allegado de un niño puede ser la mejor tarea de la vida. Y también la más difícil. Como progenitor hay muchas cosas que te afectan. El estrés, las necesidades especiales de los hijos, las exigencias de los demás y los acontecimientos difíciles de la vida pueden hacer que te sientas incapaz. Necesitar apoyo es algo completamente natural. Nadie es perfecto y no es necesario serlo para convertirte en un buen progenitor u otro adulto en la vida de un niño. 

Los niños necesitan sentir apoyo, seguridad, amor y ser respetados por sus padres y demás adultos. La forma en que se educa a un niño es fundamental para la confianza en sí mismo, la autoestima y el comportamiento del menor. Los niños necesitan mucho más amor que reprimendas. Además, a los niños que se crían en un ambiente de seguridad y amor les va mejor en la escuela y suelen sentirse a gusto como adultos. 

Guiar al pequeño y aprobar o rechazar distintas cosas dentro de su vida forma parte de la labor de madre y padre. Sin embargo, los progenitores no deben nunca prohibir ni permitir cosas que vulneren los derechos del menor. 

Los niños necesitan de la ayuda de las personas adultas para entender y gestionar sus emociones. Por ejemplo, el adulto debe explicarle al niño los motivos por los que le dice no a ciertas cosas. 

Además, los hijos deben tener la ocasión de participar en las diversas actividades organizadas por el centro escolar u otras instancias. Tanto niños como adultos se benefician de su implicación en la nueva sociedad donde van a crecer y vivir.

Rutinas en la vida del niño

Los niños quieren dialogar contigo como progenitor acerca de las reglas y rutinas aplicables, y también tienen derecho a ello. Puede tratarse de rutinas sobre sueño, videojuegos, tareas escolares, cepillado de dientes, ejercicio, comida y bebida o límites al respecto del alcohol y al tabaco. Algunos de estos asuntos puede ser conveniente discutirlos con otros progenitores a fin de establecer rutinas y reglas comunes con sus hijos. Sin embargo, todos somos diferentes. Las rutinas, reglas y límites deben adaptarse a la personalidad, edad y grado de madurez del menor. 

Como madre o padre debes apoyar también a tu hijo para que se desarrolle, asuma responsabilidades y se valga por sí solo. En ocasiones, los niños pueden necesitar de apoyo o ayuda extra, por ejemplo, para infundir calma y tranquilidad, o de asistencia con las tareas escolares o en sus relaciones sociales. Pregunta a tu hijo acerca de sus amigos y presta atención a si el niño parece estar solo o enfadado con estos.

Prohibición de actos violentos contra los niños

En Suecia, los planteamientos sobre la crianza de los hijos han cambiado enormemente en los últimos cien años. A principios del siglo XX, muchos de los padres eran muy estrictos y se consideraba fundamental que los niños obedecieran a los adultos. Para muchos, pegar a sus hijos era una parte natural de la crianza. No obstante, desde 1979 está prohibido en Suecia ejercer cualquier tipo de violencia contra los niños.

Los niños que son objeto de violencia corren un mayor riesgo de sufrir problemas de salud, tanto físicos como psicológicos, y no solo justo después del incidente, sino también durante su posterior desarrollo y en la edad adulta. Por ejemplo, a los menores puede costarles más trabajo establecer relaciones de confianza con otras personas y gestionar sus emociones. Incluso los niños de muy corta edad pueden sufrir perjuicios si son víctimas o testigos de actos violentos. Ser objeto de violencia afecta siempre gravemente a la autoestima del menor. 

Baja parental: el cuidado en casa de los hijos

La baja parental es un permiso de los estudios o el trabajo para poder cuidar de tu hijo. Si estás de baja parental podrás solicitar un subsidio parental (föräldrapenning) a la Agencia Sueca de Seguro Social. Se trata de una compensación económica al no poder trabajar ni estudiar. 

Si bien es habitual que tanto mujeres como hombres se tomen una baja parental, ellas lo hacen en mayor medida. Para incentivar que más hombres se tomen una baja parental, existen unos días específicos de baja que no pueden transferirse entre los tutores. Sin embargo, si eres el único tutor, tendrás derecho a hacer uso de la totalidad de días de baja parental. 

Actividades para personas de baja parental

Hay distintas actividades en las que puedes participar durante tu baja parental si deseas relacionarte con otras personas en tu situación.

Ser progenitor de un adolescente

Se llama adolescente a una persona de entre 13 y 19 años. A esta edad, muchos jóvenes se vuelven más independientes. Probablemente comiencen a pensar más sobre su identidad, en quiénes son y cómo quieren ser. Como progenitor u otro tutor debes apoyar al adolescente. Es importante que permitas al adolescente tomar sus propias decisiones para que pueda ser más independiente. Deja que tu hijo adolescente participe a la hora de decidir las normas a aplicar.

La mayoría de los niños llegan a la pubertad entre los 8 y los 14 años, aunque esto puede ocurrir antes o después. La pubertad es el período en el que el cuerpo se desarrolla de niño a adulto. Las chicas suelen alcanzar la pubertad antes que los chicos. Es habitual que los adolescentes comiencen a pensar en su sexualidad y su cuerpo. Aconseja a tu hijo que visite UMO.se y YOUMO.se, unos sitios web que contienen información sobre el cuerpo, la sexualidad y la salud dirigida a personas de entre 13 y 20 años. Tu hijo también puede hablar con el servicio de salud escolar (elevhälsan) o una consulta juvenil (ungdomsmottagning).

Puedes solicitar ayuda si necesitas de apoyo en la crianza o te sientes preocupado por tu hijo adolescente. Por ejemplo, puedes hablar con otros adultos, unirte a un grupo de padres/madres o comunicarte con el servicio de salud escolar, la consulta juvenil o el centro de salud.

Distintos modos de vivir y de formar una familia

Nuestras normas y concepciones establecen que una familia debe ser de una forma determinada. Es fácil pensar que una familia se compone de una madre, un padre y uno o varios hijos. Sin embargo, existen muchas maneras de convivir. No todas las parejas deciden tener hijos, y una familia, por ejemplo, puede estar compuesta por dos progenitores del mismo sexo.

  • Hogares unipersonales

    En Suecia el tipo más habitual de hogar es el unipersonal. Ello significa que solo una persona reside en el domicilio (vivienda). El 40 % de los hogares suecos son unipersonales.

  • Hogares uniparentales

    Si eres es el único adulto que vive en un hogar, se denomina a este uniparental. En un hogar uniparental pueden vivir o no los hijos.

  • Residencia alterna y familia adicional

    Si los adultos con hijos se divorcian, estos pueden quedarse a vivir con uno de los progenitores de forma permanente o alternar su residencia entre ambos, por ejemplo, cada dos semanas.

    Si uno de los progenitores encuentra una nueva pareja que también tiene hijos y se mudan juntos, se forma una familia ampliada con niños de progenitores diferentes. Se la suele denominar familia adicional (bonusfamilj), ya que la familia recibe una “adición” de nuevos miembros. A los miembros de una familia adicional se les llama con frecuencia hijos, hermanos, padres/madres adicionales.

  • El Matrimonio

    Contraer un matrimonio significa casarse. La edad mínima para casarse en Suecia es de 18 años, según estipula la ley. La ley se aplica a todas las personas en Suecia, aunque no sean ciudadanos suecos. En otros países puede haber otras normativas, pero las autoridades suecas solo reconocen matrimonios extranjeros que cumplan con la legislación sueca.

    En Suecia el matrimonio es neutral en cuanto a género. Es decir que dos personas del mismo sexo se pueden casar. Un oficiante civil no puede negarse a oficiar la ceremonia si dos personas del mismo sexo se quieren casar. Pero un oficiante de una confesión religiosa, por ejemplo un sacerdote de la Iglesia sueca, puede elegir si lo quiere hacer o no. Si un sacerdote se niega, se puede preguntar a otro.

    En Suecia está prohibido casarse con niños. También está prohibido casarse con más de una persona.

    La ley que rige las relaciones de las parejas casadas se llama el Código del Matrimonio. Entre otros temas, esta ley trata la cuestión de herencia, estipulando que la persona que sobrevive a su pareja en un matrimonio siempre es el heredero del patrimonio junto con los hijos.

  • Pareja de hecho

    Cuando dos personas viven juntos en una relación sin estar casadas se habla de una pareja de hecho (o convivientes; sambo).

    En Suecia y resto de países nórdicos son comunes las parejas de hecho o convivientes (en sueco, sambo). También es habitual tener hijos sin estar casado. Existe una ley específica que regula las relaciones de convivencia, la Ley de Parejas de Hecho de Suecia. La Ley de Parejas de Hecho de Suecia estipula todo lo relativo, por ejemplo, a la vivienda de los convivientes y los bienes que poseen. Si uno de ellos fallece, el otro conviviente tendrá derecho a permanecer en la vivienda compartida. El conviviente también puede heredar los bienes comunes de la pareja que hay en la vivienda. Para que el conviviente pueda heredar otros bienes (por ejemplo, el dinero del banco), debe existir un testamento. 

  • Parejas no convivientes

    Dos personas pueden mantener, sin vivir juntas, una relación que en muchos aspectos se asemeja a una pareja de hecho o un matrimonio. Es lo que se denomina pareja no conviviente (särbo).

Divorcio

Separarse de otra persona puede resultar difícil, incluso para aquellos que conviven sin estar casados, como los integrantes de una pareja de hecho. La vida cambia de forma repentina y deben tomarse muchas decisiones prácticas, en particular si hay niños en la familia.

Los divorcios y las separaciones que implican a hijos pueden conducir en ocasiones a conflictos sobre la vivienda y el régimen de visitas de los niños. Si como progenitores no pueden ponerse de acuerdo y necesitan apoyo, tienen la posibilidad de comunicarse con la oficina de derecho de la familia (familjerätt) de su municipio. Podrán obtener asistencia tanto antes como durante la separación.

Si deseas divorciarte, debes contactar con el juzgado de primera instancia (tingsrätt) del municipio donde estés empadronado. El juzgado de primera instancia es un tribunal. Es ahí donde se solicita el divorcio (en sueco, skilsmässa o äktenskapsskillnad).

Tu pareja y tú deberán rellenar juntos una solicitud. En Suecia puedes divorciarte de tu cónyuge aunque ambos no quieran. En ese caso puedes solicitar el divorcio en solitario. El servicio de asesoramiento familiar puede ayudarte con esto.

Si tu pareja y tú solicitan el divorcio de mutuo acuerdo y no tienen hijos, el juzgado de primera instancia puede dictar sentencia (una resolución) con bastante rapidez. Si tienen hijos menores de 16 años o uno de los dos no quiere divorciarse, se les asignará un período de reflexión. Ello significa que se les concede un tiempo para reflexionar sobre si realmente desean divorciarse. Este período de reflexión tiene una duración de entre 6 meses y 1 año. Durante el período de reflexión no hay obligatoriedad alguna de vivir juntos.

Si trascurridos 6 meses aún quieres divorciarte, deberás contactar por tu cuenta con el juzgado de primera instancia. Es lo que se llama confirmar la demanda de divorcio. Si no presentas una carta indicando que deseas confirmar tu demanda de divorcio, el juzgado de primera instancia archivará tu solicitud. Es decir, tu solicitud dejará de tener validez. Si el juzgado de primera instancia sospecha que alguno de los dos ha sido obligado a casarse (matrimonio forzado), podrá conceder el divorcio de inmediato, sin necesidad de período de reflexión. 

Oficina de derecho de la familia

Si van a divorciarse pero no se ponen de acuerdo sobre dónde van a vivir los hijos o con qué frecuencia los progenitores van a poder verlos, pueden ponerse en contacto con la oficina de derecho de la familia (familjerätten). La oficina de derecho de la familia es un departamento de la administración municipal que ayuda a los progenitores a colaborar en los divorcios. No se trata de un tribunal. La oficina de derecho de la familia vela por el interés superior del menor. Asisten a los progenitores en la búsqueda de soluciones adecuadas para el niño en lo referente a su alojamiento y las personas que van a tomar decisiones sobre él. Es lo que se llama charlas colaborativas. La oficina de derecho de la familia está sujeta a secreto profesional.

Si no logran llegar a un acuerdo con ayuda de la oficina de derecho de la familia, pueden acudir al juzgado de primera instancia. En ese caso, el juzgado de primera instancia resolverá dónde va a vivir el niño y quién de los dos va a tomar las decisiones que le conciernen. Antes de adoptar su decisión, el juzgado de primera instancia solicitará la redacción de un informe a la oficina de derecho de la familia de tu municipio.