¿Qué hacen los servicios sociales?

Última actualización: 8 10 2021

Acerca de Suecia - un material de educación cívica.

Este texto trata sobre los servicios sociales. Los servicios sociales, que están presentes en la totalidad de municipios de Suecia, ofrecen diferentes tipos de ayuda y apoyo a las personas. Puede tratarse, por ejemplo, de apoyo a familias o de ayudas a personas con discapacidad. Podrás obtener información sobre el trabajo de los servicios sociales para garantizar el interés superior de los menores. También se incluye información acerca de la Ley de Asistencia Condicionada a Jóvenes (LVU).

¿Qué hacen los servicios sociales?

El principal cometido de los servicios sociales es prestar a los progenitores la asistencia y apoyo que necesitan para poder cuidar de sus hijos. Si tienes alguna dificultad con la crianza de tus hijos, un primer buen paso es atreverte a contárselo a alguien. Eso te ayudará a cambiar las cosas. Además, a los servicios sociales les resultará más fácil proporcionar una ayuda apropiada si pueden colaborar con los progenitores y existe confianza mutua.

Este texto ha sido extraído de un prospecto titulado Socialtjänsten arbetar för barns bästa – Information för föräldrar (Los servicios sociales velan por el interés superior de los menores – Información para progenitores) elaborado por la Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social (Socialstyrelsen).

  • Los servicios sociales velan por el interés superior de los menores – Información para progenitores

    Muchas familias reciben ayuda de los servicios sociales

    Los servicios sociales están presentes en todos los municipios. En ellos trabajan asistentes sociales especializados en las necesidades de los menores, cuya trabajo es velar por que los niños puedan criarse de manera segura. En la práctica puede tratarse de prestar apoyo a las familias donde alguno de los progenitores tiene algún tipo de problema psicológico o de adicciones. Los servicios sociales también deben proteger a los niños y progenitores víctimas de actos de violencia o abusos.

    Se busca en primer lugar mejorar la situación en casa

    Los servicios sociales pueden asistir de muchas maneras distintas. Lo habitual es acordar el tipo de apoyo más adecuado. Las familias con muchos conflictos, por ejemplo, pueden reunirse con una persona experta en ayudar a resolver ese tipo de problemas familiares. Como progenitor se puede obtener ayuda en la crianza de los hijos, tanto en charlas individuales como en grupo. Los niños pueden acceder a una persona de contacto o conocer a otros niños en la misma situación.

    Todo el mundo puede solicitar apoyo y protección

    Si piensas que necesitas apoyo o protección, tienes la opción de contactar tú mismo con los servicios sociales para contarles sobre tu situación. Tanto hijos como progenitores pueden comunicarse con los servicios sociales en busca de ayuda y apoyo.

    Para hablar con los servicios sociales, ponte en contacto con su oficina en tu municipio de residencia. El sitio web del municipio debe incluir el teléfono y otros canales de comunicación con ellos.

    Las personas preocupadas por una situación se la pueden notificar a los servicios sociales

    Cualquier persona que sospeche que un niño se encuentra en una situación vulnerable puede notificárselo a los servicios sociales. Una notificación de este tipo no implica denunciar, por ejemplo, a un padre o madre, sino solo comunicar la inquietud por el menor. Si el personal de la escuela infantil o primaria, o del sistema de salud, sospecha que un niño se encuentra en una situación vulnerable, la ley exige que lo comuniquen a los servicios sociales.

    Puedes presentar la notificación directamente a los servicios sociales. Si solo quieres preguntar sobre la situación de un menor, puedes hacerlo sin necesidad de indicar el nombre del niño.

    ¿Y qué pasa luego?

    Si los servicios sociales consideran que un menor puede necesitar de protección o apoyo, su misión es averiguar qué es lo mejor para el niño y la familia. Es lo que se denomina elaborar un informe sobre la situación del menor. En dicho informe pueden participar y dar su versión tanto los progenitores como el niño. Es posible que los servicios sociales también necesiten hablar con otros conocidos del pequeño, como familiares y maestros.

    ¿Qué información pueden proporcionar los servicios sociales? 

    Todas las personas que mantienen contacto con los servicios sociales deben poder confiar en que no se va a transmitir información sensible. Por tanto, los servicios sociales tienen una gran responsabilidad a la hora de proteger la información. A eso se le llama confidencialidad. Como norma general, los tutores tienen derecho a saber todo lo relacionado con su hijo. Ahora bien, a los servicios sociales no se les permite desvelar nada que pueda poner en un grave riesgo al pequeño. Cuanto más mayor sea, en mayor medida decidirá el niño. Por tanto, en el caso de los niños más mayores, puede ocurrir que deban dar su aprobación para que se facilite una información determinada a los tutores.

    Apoyo si el hijo no puede quedarse en casa

    Si la situación no es buena en casa, es posible que el niño deba alojarse en otro lugar por un tiempo. El niño puede residir, por ejemplo, con otra familia (familia de acogida) o en un centro asistencial para menores (abreviado HVB). De ocurrir esto, los progenitores tienen derecho a recibir apoyo de los servicios sociales. Por ejemplo, pueden obtener asistencia para avanzar en su función de madre/padre. El objetivo es siempre conseguir que la situación sea la mejor posible para el menor.

    Koll på soc, un sitio web para niños más mayores

    kollpasoc.se es un sitio web sobre los servicios sociales dirigido a los niños. Incluye información acerca de los servicios sociales y las opciones disponibles para ayudar a niños y jóvenes. Los textos están redactados en un sueco sencillo y se basan en preguntas reales realizadas por niños.

Ley de Asistencia Condicionada a Jóvenes (LVU)

Si un niño o un joven menor de 21 años corre el riesgo de verse en una situación muy vulnerable, podrá ser recogido de acuerdo con la Ley de Asistencia Condicionada a Jóvenes (LVU en sus siglas suecas). La LVU es una ley concebida para proteger a niños y jóvenes de posibles situaciones de vulnerabilidad.

Con el apoyo de la LVU, los servicios sociales pueden emplazar a un niño o un joven, por ejemplo, en una familia de acogida, contra la voluntad del menor o de los progenitores. Los servicios sociales podrán actuar así si el niño vive en condiciones desfavorables en la casa familiar, o si el propio menor hace cosas que pueden ser negativas o resultar perjudiciales para sí mismo.

  • Entrevista con Karin, de la Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social

    ¡Hola, Karin! ¿A qué se dedica la Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social?

    La Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social (Socialstyrelsen) es el organismo sueco especializado en la atención sanitaria y social de la población. Esto significa que, entre otras cosas, elaboramos y desarrollamos estadísticas, normas e información destinadas al sistema de salud y los servicios sociales. Proporcionamos apoyo y ayuda a los trabajadores del sistema de salud y los servicios sociales con el fin de que todo el mundo pueda acceder a una atención sanitaria y social de calidad y bajo las mismas condiciones.

    ¿Qué motivos puede haber para que un niño sea recogido y no pueda vivir con su familia?

    Puede haber distintas razones que impidan a un niño quedarse en la casa familiar. Por ejemplo, si el menor está en una situación vulnerable o corre el riesgo de estarlo a causa de una madre o un padre que consume drogas o tiene una conducta violenta. Otra razón puede ser que el niño corra el riesgo de hacerse daño a sí mismo o a otros.

    ¿Quién toma la decisión de recoger a un niño?

    Los servicios sociales son los que tienen la responsabilidad última en relación con los menores que precisan ayuda de la sociedad. Pueden prestar distintos tipos de apoyo y protección a los menores que lo necesitan. En una situación de emergencia, los servicios sociales pueden decidir recoger al menor y emplazarlo en un hogar distinto al suyo. Más tarde, un tribunal deberá decidir si la decisión de los servicios ha sido la correcta.

    ¿Cómo se lleva a cabo una recogida?

    La recogida puede realizarse de distintas maneras. En algunos casos, progenitores y servicios sociales coinciden en que lo mejor para el niño es no vivir en casa durante un tiempo, es decir, emplazar al pequeño en otro hogar. Es lo que se denomina emplazamiento voluntario.

    Algunas veces, los servicios sociales y el tribunal pueden emplazar al niño en otro hogar contra la voluntad de los padres y del propio menor. Es lo que se denomina emplazamiento forzado. Los servicios sociales y el tribunal hace esto por el bien del menor. Toman su decisión de acuerdo con la Ley de Asistencia Condicionada a Jóvenes (LVU).

    Un niño puede ser emplazado con otra familia, en lo que se conoce como hogar de acogida (jourhem) o en un centro asistencial para menores (HVB). Son los servicios sociales los que gestionan el alojamiento del niño. Los servicios sociales también proveen apoyo y asistencia al niño y a los progenitores en el emplazamiento del menor.

    ¿Puedo expresar mis deseos sobre con quién emplazar al niño para que pueda practicar su religión o hablar su idioma?

    Sí. El niño y sus progenitores o tutores pueden expresar sus deseos acerca del emplazamiento del menor. El niño tiene derecho a acceder a su idioma, su religión y su origen étnico y cultural.

    A la hora de emplazar a un niño en otro hogar, los servicios sociales deben estudiar si el pequeño puede vivir, por ejemplo, con familiares o amigos. Lo más importante es el interés superior del niño. Eso significa que no siempre se puede dar satisfacción a todas las peticiones.

    ¿Cuándo va a poder regresar el niño a casa?

    El tiempo que el niño debe alojarse en otro hogar varía. Puede tratarse de días, semanas, meses o de toda su infancia o adolescencia.

    El objetivo es que el menor pueda regresar con su familia lo antes posible. Durante el tiempo en que el niño permanece custodiado, sus progenitores tienen derecho a obtener apoyo y ayuda de los servicios sociales.

    Tengo la sospecha de que mi vecino pega a sus hijos. ¿Qué debo hacer?

    Si sospechas que un niño está en una situación vulnerable, debes presentar una notificación de inquietud (orosanmälan) a los servicios sociales. Los niños raras veces cuentan por propia iniciativa si les pegan o se encuentran en otro modo en una situación vulnerable. Por eso es importante que los adultos de su entorno actúen si sienten preocupación por un niño.

    Los servicios sociales son los responsables últimos de facilitar a los niños la protección y el apoyo que necesitan. A tal fin necesitan saber si el niño necesita apoyo de la sociedad. Una forma es a través de notificaciones de inquietud.

    Al recibir una notificación de inquietud, los servicios sociales examinarán la situación para determinar si el niño precisa de ayuda. La información de contacto de los servicios sociales se indica en el sitio web de tu municipio.

    Los actos violentos y demás delitos también deben denunciarse a la policía.

    Mi hijo se pasa todo el día en casa. Por las noches se queda despierto hasta tarde y duerme por el día. ¿Qué debo hacer?

    Averigua por qué actúa así tu hijo. Algunos niños se quedan en casa porque están tristes o preocupados. Esto puede deberse a que el niño no se siente seguro en la escuela o a que sufre algún tipo de problema psicológico. Esto puede hacer que el menor evite ir a la escuela. Otros factores que pueden influir son el estado de ánimo y las relaciones del niño con amigos y familiares.

    Trata de pedir ayuda lo antes posible. Por ejemplo, puedes hablar con la escuela, los servicios sociales o la consulta psiquiátrica infantil y juvenil (BUP). A veces, estos deben colaborar para poder proporcionar al menor un apoyo adecuado. Además, muchos municipios y regiones ofrecen apoyo y tratamiento precoces a través de una clínica de primera línea. Dicho apoyo puede incluir, por ejemplo, charlas de asesoramiento, terapia o, en caso necesario, tratamiento farmacológico.