Normas

Última actualización: 16 8 2021

Acerca de Suecia - un material de educación cívica.

Este texto trata de las normas. En todas las sociedades existen normas. Las normas son ideas y reglas no escritas sobre cómo se espera que seamos, vivamos y nos mostremos como individuos. Es lo que se considera “normal” es una situación o sociedad determinada. Las normas influyen tanto en nuestra conducta con los demás, como en la del resto de personas con nosotros. Las normas establecen, por ejemplo, el modo en que debemos guardar cola en el supermercado o saludarnos.

También sabrás lo que son las normas. Se te informará sobre normas que limitan a las personas y la manera de cambiarlas.

¿Qué son las normas?

Las normas pueden ser distintas según el país. En Suecia, la norma es darse la mano cuando nos presentamos por primera vez a una persona, por ejemplo, en una entrevista de trabajo. Otra norma es quitarnos los zapatos en los espacios interiores. Sin embargo, en muchas partes del mundo no se hace esto. Cuando te mudas a un nuevo país puede ser difícil conocer las normas que se aplican allí.

Las normas varían en función de la cultura, la época y la zona geográfica. Si echamos nuestra vista atrás veremos cómo han cambiado las normas. Por ejemplo, en el siglo XVIII, entre las personas adineradas de Suecia era costumbre usar zapatos de tacón, peluca y pintalabios rojo. En el siglo XIX, por citar otro ejemplo, era impensable para una mujer casada en Suecia salir a la calle sin cubrirse el pelo.

Las normas son necesarias en todas las sociedades y en muchos casos puede resultar algo positivo. Contribuyen a poner orden y a facilitar la convivencia entre las personas. En Suecia se aplica la norma de hacer cola para esperar tu turno en el supermercado. Si alguien incumple esta regla no escrita colándose, creará desorden entre aquellos que esperan. Las personas que vulneran las normas pueden advertir que han hecho mal sin saber por qué.

  • Preguntas para la reflexión

    ¿Has descubierto algunas normas desde tu llegada a Suecia?

    Piensa en cómo reacciona la gente si te cuelas en una fila o infringes cualquier otra norma.

Normas limitadoras

Las normas pueden determinar y controlar a las personas de una forma negativa, haciendo que no se atrevan a ser ellas mismas. También pueden resultar discriminadoras para los individuos que no se ajustan a ellas. Existen diversos ejemplos de normas que limitan a las personas. Ofrecemos algunos de ellos a continuación:

  • La norma de que todas las personas son heterosexuales. Conlleva la expectativa de que las mujeres han de sentirse atraídas por los hombres y enamorarse de estos. De los varones se espera que sientan atracción y se enamoren de las mujeres. Esta norma puede discriminar a los individuos no heterosexuales. Significa, por ejemplo, que una mujer casada con otra se enfrentará a más reacciones negativas que una mujer con marido.
  • La norma de la capacidad funcional. La norma implica la expectativa de que todo el mundo puede moverse, ver, oír y comprender la información de la misma manera. Hace que las personas con discapacidad tengan un menor acceso a la sociedad y, por tanto, se vean limitadas. Un ejemplo de ello es cuando una persona necesita un ascensor o un intérprete de lenguaje de signos y no dispone de ello.

Todos nos encontramos bajo la influencia de las normas sobre el sexo, el color de piel, la discapacidad, la sexualidad, la edad y la religión. Las normas nos llevan con frecuencia a imaginar el modo en que debe ser una persona en función de su pertenencia a un colectivo. Existen, por ejemplo, diferencias sobre las normas e ideas aplicables a una mujer capaz de andar respecto a las existentes sobre otra en silla de ruedas. Así pues, las normas están vinculadas a la discriminación y al poder. Los individuos que se ajustan a la norma son aceptados y gozan de más oportunidades y más poder para determinar la sociedad y sus propias vidas. Aquellos que no se amoldan a la norma corren el riesgo de recibir un peor trato y de sufrir acoso y discriminación.

Los seres humanos creamos normas. Tomando conciencia de las normas que nos limitan podemos cambiarlas para integrar a un mayor número de personas en la sociedad. La crítica normativa es un método que suele emplearse para estudiar la manera en que las diversas normas repercuten sobre el día a día de las personas y los valores de la sociedad. Nos permite visualizar quiénes detentan el poder y quiénes carecen de este y se ven limitados por las normas. Puede consistir, por ejemplo, en modificar la forma de hablar y decir "pareja" en lugar de "novia" o "novio". De este modo aplicas una perspectiva de crítica normativa en la que no decides de antemano el sexo de la pareja de alguien.

Las normas pueden cambiar

En la década de 1950, la norma en Suecia era que las mujeres debían quedarse en casa cuidando de los hijos y el hogar mientras los hombres trabajaban y mantenían a la familia. Eso hizo que las esposas dependieran económicamente de sus maridos. Esta norma ya no es así. En las décadas de los 60 y 70, varias decisiones políticas contribuyeron a la incorporación de la mujer al mercado laboral. Actualmente trabajan casi tantas mujeres como hombres.

El Parlamento y el Gobierno de Suecia promueven de diferentes modos la modificación de las normas que limitan a las personas y generan discriminación. Un ejemplo de ello es la política de igualdad de género aprobada por el Riksdag. Otra muestra es la Ley contra la Discriminación de Suecia.