La historia de Suecia

Última actualización: 4 8 2021

Acerca de Suecia - un material de educación cívica.

Este texto trata sobre la historia de Suecia. Conocerás cómo ha evolucionado Suecia desde una sociedad campesina empobrecida a un estado de bienestar.

También podrás leer sobre la ambición del pueblo sueco de transformar la sociedad y la presión que ejerció sobre los políticos por una sociedad más justa. Además, te familiarizarás con la lucha de los trabajadores suecos por la mejora de sus condiciones laborales y el surgimiento del movimiento obrero en Suecia.

Un breve recorrido por la historia de Suecia

En el siglo XVII Suecia tenía una extensión mucho mayor que la actual. Contaba con un gran ejército que había conquistado amplios territorios mediante guerras. El trono lo ocupaba Carlos XII, cuya ambición era que Suecia fuera aún más grande. Por ese motivo quería derrotar a Rusia. Sin embargo, el ejército sueco perdió en la localidad de Poltava una batalla en 1709 contra los rusos. Tras ello, Suecia dejó de ser una potencia europea. Aunque el país ha librado numerosas guerras a lo largo de los siglos, desde 1815 ha reinado la paz en Suecia.

  • Preguntas para la reflexión

    ¿Sabías antes de leer este texto que Suecia estuvo implicada en varias guerras en el siglo XVII?

    En el pasado, el rey tenía un poder absoluto en Suecia. ¿Quién decide en Suecia hoy en día? ¿Crees que el rey ejerce algún poder político en Suecia en la actualidad?

Una familia de campesinos del siglo XIX junto a un carro tirado por bueyes lleno de heno.

Foto: Archivo de Historia Local de Ödeshög

En el siglo XIX, Suecia era una sociedad campesina y pobre. A mediados del siglo XIX, la agricultura sueca sufrió una sucesión de malas cosechas. No había comida suficiente para todo el mundo y la gente pasaba hambre. Muchos optaron por abandonar el país en busca de una vida mejor. Entre 1850 y el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 emigraron a Estados Unidos en torno a un millón de suecos. Esto representaba más de un quinto de la población. Sin embargo, aquellos que no disponían de recursos para emigrar se quedaron en Suecia.

Por aquel entonces eran muchos los que consideraban que la iglesia sueca concentraba demasiado poder y que sus anticuadas ideas y valores eran algo injusto y desfasado. También había quienes pensaban que el rey tenía demasiado poder. En el siglo XIX eran los hombres quienes tenían casi todo el poder, tanto en la sociedad como dentro de la familia. Aquellos que no aceptaban este estado de cosas podían sufrir el rechazo de amigos y familiares.

La iglesia sueca ha ejercido influencia en muchos ámbitos, por ejemplo, en la disposición de bastantes leyes del país. Buena parte de las costumbres y tradiciones tienen su origen en la iglesia.

A finales del siglo XIX Suecia experimentó un período de industrialización, en particular en torno a sus principales ciudades: Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. Los obreros, que solían tener bajos salarios y jornadas de trabajo muy largas, se sentían descontentos y entraron en conflicto con sus patronos. Los trabajadores aspiraban a cambiar su situación, pero no era algo sencillo. Los dueños de las empresas tenían mucho dinero y mucho poder. No obstante, los obreros eran mayores en número y pensaron que juntos también serían más fuertes. Así pues, se organizaron y crearon sindicatos y partidos políticos. De este modo pudieron empezar a cambiar las condiciones de vida de los trabajadores.

A principios del siglo XX, Suecia comenzó a intensificar sus intercambios con otros países. El comercio internacional aumentó y la gente podía viajar entre los países sin necesidad de pasaporte.

Personas sentadas junto a maquinaria en un taller mecánico en el siglo XIX.

Foto: Museo Provincial de Örebro

  • Preguntas para la reflexión

    En 150 años, Suecia pasó de ser un país agrícola con una economía pobre a un país industrializado con un alto poder adquisitivo. ¿Ves algunas similitudes con el país o países donde has vivido en el pasado?

Dos guerras mundiales

En la primera mitad del siglo XX hubo dos grandes guerras. Aunque tuvieron su comienzo en Europa, también participaron en ella países del resto del mundo. Por eso se las llama guerras mundiales.

En 1914 se inició la Primera Guerra Mundial. En la guerra participaron muchos países europeos. Cuatro años después, en 1918, se impuso de nuevo la paz. Para entonces habían muerto 20 millones de personas.

Suecia no participó en la Primera Guerra Mundial, pero se vio afectada por ella. Durante la guerra escaseó la comida. Muchas personas manifestaron su descontento a través de disturbios y enfrentamientos en diversos puntos del país, sobre todo en las ciudades. Aunque eran muchos los que creían que los obreros suecos iniciarían una revolución, los políticos finalmente se vieron obligados a escuchar al pueblo, aprobando varios cambios trascendentales. En 1919, el parlamento sueco estableció que la jornada laboral no debía superar las ocho horas y ese mismo año las mujeres consiguieron el derecho al voto en las elecciones parlamentarias.

El período de entreguerras (1919-1939)

En la década de 1920 mejoraron las condiciones de vida para buena parte de la población sueca. La gente quería ejercer su influencia dentro de la sociedad y comenzó a unirse por distintas causas, por ejemplo, para la mejora de la situación de la vivienda. Muchos vivían en apartamentos precarios y sin calefacción y exigían a sus propietarios que los mantuviesen en mejores condiciones. Por aquel entonces se fundaron también un buen número de universidades populares y asociaciones de estudios a las que todo el mundo podía asistir. Ello permitió formar a una mayor parte de la población, y no solo a aquellos que disponían de recursos y posibilidades para estudiar en escuelas superiores y universidades. La gente comprendió que podía determinar no solo su propio futuro, sino también el del país, lo cual ayudó a afianzar la democracia sueca.

No solo le fue bien a Suecia en la década de 1920. La economía mejoró en gran parte del mundo y se produjeron muchos acontecimientos positivos. Se desarrollaron nuevos medicamentos, la gente pudo empezar a escuchar programas de radio y era posible llamar por teléfono entre Estados Unidos y Europa. Hubo innumerables políticos y científicos que trabajaron para hacer del mundo un lugar mejor.

Sin embargo, algunos científicos sostenían que los seres humanos podían clasificarse en razas y que algunas eran superiores a las demás. Es lo que conocemos como biólogos raciales. Cierto sector de la población les apoyó, pero muchos comprendieron que dichos planteamientos conducen al racismo y a la discriminación. En Suecia, las principales víctimas del racismo y la discriminación derivados de estos pensamientos fueron los judíos, los sami y los romaníes.

En 1922 se estableció en Suecia un instituto estatal de biología racial. Su función consistía en encontrar las causas de la delincuencia, el alcoholismo, los trastornos mentales y demás fenómenos considerados problemáticos para la sociedad sueca. En 1934 se aprobó una ley que establecía que no todas las personas podían tener hijos. Miles de personas fueron esterilizadas por la fuerza. Esto significa que fueron operadas contra su voluntad para impedir que tuvieran descendencia. Hoy ya no existe el instituto de biología racial. En 1976 se prohibió la esterilización de personas en Suecia.

Adultos alrededor de varias mesas en un aula durante un curso de formación para adultos a principios del siglo XX.

Foto: stadslexikon.helsingborg.se

  • Preguntas para la reflexión

    En la década de 1920 amplios sectores de la población fueron discriminados en Suecia y en Europa. ¿Detectas algún parecido con otros tipos de discriminación en otras partes del mundo?

En 1929 se produjo un colapso de la Bolsa de Nueva York, en Estados Unidos. El valor de las acciones se desplomó y muchas personas perdieron mucho dinero. Las empresas se declararon en quiebra y muchos se quedaron desempleados y tuvieron que vender sus casas. Esto repercutió sobre la economía mundial y a principios de la década de 1930 se produjo una crisis económica y altos niveles de desempleo en Europa. Muchas personas cayeron en la pobreza y temieron por su futuro.

Los nazis se hicieron con el poder en Alemania en 1933. Consideraban inferiores a ciertos colectivos, como, por ejemplo, los judíos, los romaníes y los homosexuales. Su líder, Adolf Hitler, afirmaba que los judíos eran peligrosos y dañinos para Alemania. Muchos alemanes habían visto cómo se deterioraba su economía y confiaban en que esto traería consigo tiempos mejores. Hitler y su partido nazi obtuvieron el apoyo de gran parte de la población y el odio a los judíos se extendió. Es lo que se denomina antisemitismo. Los nazis despojaron a judíos y romaníes de sus derechos civiles y muchos de ellos fueron encarcelados o asesinados.

La crisis económica también afectó a Suecia. Un tercio de los trabajadores suecos estaba desempleado por aquel entonces. Muchos anhelaban cambios y los tuvieron tras las elecciones de 1932. El Partido Socialdemócrata de los Trabajadores de Suecia se convirtió en el principal partido y, en colaboración con otro partido, la Federación de Agricultores, comenzó a cambiar muchas cosas. Una de ellas fue el seguro de desempleo. Esto implicó que los trabajadores pudieran seguir percibiendo dinero del Estado aunque se quedaran sin empleo. Otro de los cambios fue el derecho a vacaciones pagadas y una mejor pensión de jubilación. La pensión es la cantidad de dinero que recibimos del Estado cada mes cuando somos mayores y hemos dejado de trabajar.

Con muchos de estos cambios lo que se pretendía era que aquellos que disfrutaban de una mejor economía ayudasen a las personas con menos recursos. Para ello, pagaban más impuestos. Los políticos distribuían luego estos fondos entre los sectores de la sociedad que más lo necesitaban. Los políticos decían que deseaban crear una sociedad justa e igualitaria. A este tipo de sociedad se la bautizó incluso con un nombre específico: el «Hogar del pueblo». Sin embargo, no todo el mundo era bienvenido en el Hogar del pueblo. Algunos colectivos, como, por ejemplo, los sami o los romaníes, no gozaban de las mismas condiciones.

  • Preguntas para la reflexión

    ¿Sabías que en Suecia hay grupos étnicos que no siempre han contado con los mismos derechos que los demás? ¿Por qué crees que ha sido así?

No obstante, estos cambios fueron eficaces en muchos sentidos y fomentaron el progreso de Suecia. Buena parte de ellos pudieron llevarse a cabo porque distintos colectivos sociales negociaron entre sí y alcanzaron acuerdos sobre asuntos que beneficiaban a Suecia. En 1938 tuvo lugar una famosa negociación. Dos importantes organizaciones se reunieron en la localidad de Saltsjöbaden, a las afueras de Estocolmo, con el fin de negociar los salarios de los trabajadores. Se trataba del sindicato obrero LO y la organización patronal SAF. Ambos establecieron un manera de cooperar y de pactar el sueldo de los trabajadores. Esta colaboración entre empleadores y asalariados, a la que se bautizó con el nombre de «El modelo sueco», ha sido fundamental para el desarrollo de la economía sueca. El modelo sueco permitió mejorar la situación de las personas con salarios más bajos y reducir las diferencias económicas dentro de la sociedad.

Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial. Comenzó con el ataque de la Alemania nazi contra Polonia, tras lo que más países se vieron arrastrados a la guerra. De un lado estaban la Alemania nazi, Japón e Italia. En el bando opuesto estaban la Unión Soviética, Reino Unido, Francia, Estados Unidos y otros países.

La guerra hizo que se deteriorara aún más la situación de los judíos. Los nazis los apresaron para conducirlos a enormes campos donde muchos de ellos fueron asesinados. A estos campos se los conoce como campos de concentración. A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, los nazis asesinaron a seis millones de judíos, lo que se conoce como el Holocausto. Romaníes y polacos también fueron víctimas de genocidio. La Alemania nazi mató también a miles de otras , entre ellos personas con discapacidad, opositores políticos y homosexuales.

Suecia no participó en la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno no quería que Suecia participase, pero al comienzo de la guerra Suecia accedió a muchas de las exigencias de la Alemania nazi. Por ejemplo, detuvo a los judíos alemanes que trataban de buscar refugio en Suecia. No obstante, Suecia ayudó también durante la guerra a opositores de la Alemania nazi. Suecia también ayudó a la vecina Finlandia, entre otras cosas, permitiendo que familias suecas acogieran a 70 000 niños finlandeses que no podían seguir viviendo con sus familias.

La posguerra

La Segunda Guerra Mundial finalizó en 1945. Aunque la Alemania nazi fue la que perdió la guerra, en cierto modo todos salieron perdiendo. Muchas ciudades quedaron arrasadas por los bombardeos y entre 50 y 60 millones de personas perdieron la vida.

Después de la Segunda Guerra Mundial, nadie quería que hubiese una tercera. Los países comenzaron a colaborar para evitar nuevas guerras. Dicha cooperación, que aún hoy en día se mantiene, se manifiesta en la Organización de las Naciones Unidas. La ONU trabaja por la paz y la seguridad en todo el mundo, así como por la protección y el desarrollo de los derechos humanos. En 1948, los países miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Prácticamente todos los países del mundo forman parte de la ONU.

Al no haber participado Suecia en la guerra, sus empresas pudieron reanudar rápidamente la producción y venta de bienes y servicios. Un gran número de países quería comerciar con Suecia y las compañías suecas obtuvieron importantes ganancias. En esta época se logró un nivel de desempleo muy reducido. Suecia se convirtió en un país rico y el Gobierno introdujo numerosos cambios políticos. Se aprobó el derecho a la atención médica para todos los ciudadanos. Los trabajadores consiguieron tener cuatro semanas de vacaciones pagadas. También se otorgó a las mujeres que cuidaban en casa de sus hijos pequeños una subvención estatal y se desarrolló una red de guarderías públicas para ofrecer a las mujeres mayores posibilidades de trabajar fuera de casa. El Estado asumió la responsabilidad de que el pueblo tuviese una buena economía, una buena salud, buenas viviendas, etc. La pobreza disminuyó y Suecia se convirtió en lo que se suele denominar estado de bienestar.

  • Preguntas para la reflexión

    Hoy en día hay muchas cosas buenas para la población de Suecia, pero esto no ha sido siempre así. La lucha de las personas es lo que ha promovido los cambios. ¿Qué cambio te gustaría que se produjera?

    ¿Puedes nombrar ejemplos de causas por las que la gente ha luchado en el país o países donde hayas vivido anteriormente?